2015 no existe

Siempre defiendo que los años no empiezan ni en enero ni en septiembre sino entre marzo y abril, cuando a Madrid llegan sus dos únicas semanas de primavera y podemos ir en sudadera por la calle. Es entonces cuando aquella lista de propósitos en Word con la que abrimos enero se desmonta y cuando toca volver a pensar: julio está a punto de incendiar nuestros pisos y necesitamos un plan de huida.

Y entonces, como hace sol que aún no quema y Lavapiés, la Gran Vía y Malasaña (hasta Chamberí, si me apuras) nos hacen creer que vivimos en la mejor ciudad del mundo, el caos cerebro-vital de los meses anteriores desaparece y parece que todo, incluidas las constantes Ideas De Futuro, empieza a salir como debería. No sé ni siquiera si es exclusivo del pueblo madrileño, porque en anteriores ocasiones – cuando vivía en Europa, en Amberes y en una ciudad de verdad, Londres – me ha pasado lo mismo. Quizá es asunto mío y no hay más que analizar.

El caso es que este no-fin-de-año me he venido a Oporto a ver el río, comer bacalao, pasar la gripe, creer que estoy de vacaciones al escuchar a turistas españoles decir que “esta ciudad tiene encanto por su aire decadente” y, sobre todo, a desplanificar 2015.

Tras un par de Superbocks, he aquí el resumen del no-plan:

  • En 2015 no me apuntaré al gimnasio.
  • En 2015 me compraré por fin una bicicleta.
  • Diré que “ya está bien de viajar, quiero estar tranquila” y en cuanto vuelva a Madrid compraré vuelos a algún lugar.
  • Rayaré a mis amigas con que “¡deberíamos aprovechar la sierra durante los fines de semana para respirar un poco!” y no subiré ni un solo fin de semana a la sierra para respirar un poco.
  • A estas alturas, lo de dejar de salir, de beber y de tomar cinco cafés al día no es un propósito válido.
  • Para lo de intentar comer menos fuera de casa / pedir menos comida a domicilio todavía hay ESPERANZA.
  • Para lo de ahorrar, también.
  • ¿A quién quiero engañar?
  • En algún momento, nuestra casa tendrá alma porque todo irá bien.
  • Chamberí jamás dejará de ser un aburrimiento supremo.
  • Voy a ser organizadita. Voy a ser organizadita. Voy a ser organizadita.
  • No veré series.
  • Voy a quemar Instagram. Twitter seguro que también.
  • Hay esperanza: no trabajaré tanto.
  • No hay esperanza: seguiré quejándome de todo.
  • Hay esperanza: escribir menos, pero – gran propósito – escribir mejor.
  • Este año no perderé el DNI, las tarjetas, el abrigo, la cartera, el móvil, el bolso y el neceser, sólo alguno de ellos porque voy mejorando.
  • En abril seremos felices.
  • El objetivo de cualquier vida es que el verano se pasa bajo un enorme aire acondicionado o no se pasa (en Madrid).
  • Salir de las cuatro paredes.
  • Dice Elena que ‘fernweh’.
  • Las amigas.
  • La familia.
  • El internet.
  • Y si todo sale mal… Si todo sale mal.

Pero seguro que, suceda lo que suceda y suceda desde donde suceda, este Tumblr seguirá aguantando todo lo que se me pase por la cabeza.

Hasta entonces, ¡feliz no-año nuevo desde Portugal!

En las fotos: el río, la terraza y los sándwiches que desayuno.

Y muchos besos,

Lía

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s